Del agua en polvo y otras joyas

diciembre 24, 2008

Navegando por la web, como es usual durante uno que otro rato que me queda libre, encontré un sitio que ofrece uno de los inventos más revolucionarios que pueda existir en este mundo: Agua en polvo. Pues sí, la verdad no recuerdo bien qué estaba buscando cuando encontré el sitio http://www.aguaenpolvo.com/index.php, pero me sentí afortunado al hallar un portal que además de vender su producto entrega muestras gratis para dar a conocer tal mercancía.agua_en_polvo

No estoy hablando de baseball, pero cuando llegué al home me anoté una carrera al título “fabricación”, de allí corrí a “modo de empleo” y a “garantía de calidad”, pero debo confesar que la curiosidad del producto en sí me ganó y pese a que aún estaba un poco incrédulo me dirigí a la parte de muestras gratis. Allí noté que los productos estaban limitados a una cantidad específica de existencias, para ser exactos, 55 mil.

Como estamos en época decembrina y se acerca la navidad, ¿qué dije yo?: “me hago a unas cuantas muestras gratis, las regalo a mis allegados y quedo como un príncipe con semejante regalo tan original y lo mejor es que no me cuesta un centavo”. De manera que sin pensarlo me apresuré a llenar los datos del formulario de envío y… OFS (en inglés Oh Fucking Surprise, en español Muchos *$%&*) Pues resulta que después de llenar el formulario y enviar los datos aparece una pantalla que dice: “Agua en polvo no existe” “¿Te lo has creído?” “¿Has dado tus datos?” y una sarta de explicaciones del por qué de su fantástica y creativa broma que no voy a contar para que ustedes mismos visiten el sitio y las lean, desde luego si así desean.

Por incauto y tacaño permití que me bailaran sabroso, pero bueno eso me pasa por no hacerle más caso a esas sabias palabras que mi abuela suele repetir: “de eso tan bueno no dan tanto”. Y es que como yo, muchas personas, en ocasiones, nos dejamos llevar por los afanes y las promesas que otros, menos cohibidos moralmente, nos hacen.

piramide2Para la muestra basta echar una mirada a los acontecimientos que hemos vivido en Colombia en las últimas semanas y creo que en varias partes del mundo. Me refiero al caso de las pirámides, esos negocios que prometían riquezas sin fin con “bajas” inversiones, pero que terminó por acabar de joder la economía de aquellos cándidos que dijeron: “¡Ja navidad!” cuando les pintaron un negocio tal.

La verdad no los culpo, aunque siempre tuve mis dudas acerca de esas pirámides y nunca hubiese arriesgado mi capital en semejante figura geométrica de negocios, es normal que el ser humano desee mejorar sus finanzas cada día y entre más fácil parezca mejor. Lo malo es que la gran mayoría de las veces el dinero fácil no llega y aún así seguimos jugando a la lotería todos los viernes en la noche sin falta.

Antes de terminar quisiera traer a colación a aquel gran empresario que un día al darse cuenta de que nadie había reclamado la luna ni los planteas del sistema solar como propios, decidió no solo requerirlos como suyos sino también empezar a vender terrenos de dichos cuerpos celestes. Una jugada sin duda estratégica que le representó una empresa de más de 50 millones de dólares, gracias a los 2,5 millones de personas que empezaron a comprar terrenos a 20 dólares en promedio el acre (4.046 metros cuadrados)*Embajador Lunar

Ya quisiera saber quién fue o quién será el primero en comprar un terreno en Mercurio con sus abrasadoras temperaturas o en Plutón con su clima poco cálido, solo por mencionar algunas de las agrestes dificultades naturales que presentan los planetas del sistema solar diferentes a la tierra. Porque sí somos tan inocentes como para comprar un terreno en la luna sin la seguridad de que pueda ser poblada antes de que dejemos de existir, ¿quién garantiza que algún vivo no haga lo mismo comprando acres en tales planetas? Cosa que desde luego, no le importa al vendedor quien dichoso de la vida continúa ofreciendo propiedades en terrenos tan abruptos.

Pero bueno, así como Dennis Hope y su Lunar Embassy en Estados Unidos, David Murcia Guzmán y su pirámide en Colombia (Rey Midas) y los genios del agua en polvo en España, son muchas las personas en todo el mundo que tienen esa capacidad impresionante para manipular a la gente por medio de una pulsión característica del ser humano: el afán desmesurado por el dinero. Es cierto que es una acción para nada loable, pero repito que a pesar de no culpar a nadie por dejarse embaucar, es triste sabernos tan ingenuos como para caer en tales triquiñuelas.

El caso es que el dinero fácil seguirá siendo una oportunidad de enriquecimiento para muchos y una posibilidad de empobrecimiento para otros como lo ha sido por cientos de años, pues siguiendo con las frases sabias que proclama mi abuela: el vivo vive del bobo. Sólo espero que en mi larga vida no me toque agachar la cabeza de nuevo y reconocer que alguien me bailó sabroso, como cuando descubrí que el agua en polvo no existe.

*Información consultada en http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2006/565/1156629605.html

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